Oculta tras la vastedad del desierto, entre las ciudades de Nasca y Marcona, se encuentra esta impresionante zona costera, considerada como una de las más salvajes e inalteradas de nuestro litoral. Llegado desde las alturas serranas, recala en en sus bahías en busca de los despojos de los lobos marinos, el majestuoso Cóndor.
Junto a él, legiones de aves guaneras como piqueros, guanayes y pelícanos, se arremolinan en torno a los grandes bancos de sardina y anchoiveta que encuentran en las frías y azules aguas de esta parte de la costa.

No por nada en San Fernando se encuentran las mayores loberías de la costa peruana. San Fernando es también un excelente lugar para observar otras criaturas, como el pinguino de Humbolt, el zorro costeño y la cada vez más rara nutria marina o chingungo.
Las pequeñas playas de San Fernando, así como los numerosas puntas e islotes, son ideales para el buceo y la pesca.

Este es, sin lugar a dudas, un santuario de vida natural como lo intuía el naturalista inglés Charles Darwin, quién arribó a estas costas en un lejano 1853.

* Por Walter Wust.

Distancia desde Lima 483 km.

  • Tiempo de viaje 6-7 horas.
  • Altura 0 m.s.n.m.
  • Región  Ica
  • Provincia Nasca
  • Temperatura 32º C - 17º C
  • Vestimenta Ligera y de abrigo